miércoles, enero 02, 2008

El Fantasma de Roberto Arlt. (1/Su encuentro con la Sra. C)

Una de las primeras noches frías de este año, la única mujer de nuestro staff descubrió una presencia que la acechaba. Caminaba con decisión hacia la parada del colectivo número 7, cuando una breve sombra se deslizó a su lado. Presa de un inconcebible pánico -y muy por el contrario de todas la especulaciones posibles- se detuvo al instante. La oscuridad teñía toda la Avenida Boedo del Barrio del mismo nombre. Aunque en su walkman escuchaba Blues, los flacos de la guardia urbana brillaban por su ausencia. Esto no era un publicidad ni el barrio de la Recoleta. Quienes puedan anticiparse al final de esta historia sabrán que el barrio no podía ser otro. La Srta. C aguardó los movimientos de la presencia, en tanto confirmó que su aspecto era humanoide. Sin nada de aparatoso o fantástico el tipo muerto se apareció ante la chica linda y comenzó a rezar su rosario de indignación frente a la cotidianeidad Argentina. Nuestra heroína conocedora de sus Aguafuertes comprendió tanta irritación, mientras que buscó consolarlo de algún modo. Olvidada ya de la naturaleza fantasmal del aparecido, pensó: Una masa Roberto Arlt. Y le ofreció ser su médium. Con la intención que desde los territorios de la muerte, continuara destripando las miserias de nuestro realidad plagada de pequeños y absurdos delincuentes. Arlt sorprendido, agradeció el gesto. Sin embargo, consideró que sería una tarea difícil, pues muchas cosas debían haber cambiado desde sus tiempos y le sería complejo entenderlas del todo. La Sra. C sonrió. Palmeó al aparecido y dijo: Viejito, sólo tenga presentes los males de su tiempo y con eso va a bastar.

1 Comments:

Blogger Rubén Antolín said...

¡Qué aparato, Roberto Arlt! Es verdad, nada ha cambiado, solo los nombres. Un saludo desde Mendoza. Rubén

8:46 p. m.  

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